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Las mejores peleas suelen ser protagonizadas por peleadores contrastados. Esto también sucede en la dramaturgia y la narrativa en general. Quizá ni siquiera sea un asunto de calidad boxística, sino de cómo respondemos a las más antiguas formas de interpretar el mundo y darle significado. Y por ello, a partir de hoy Sparring tendrá el gusto de analizar las diferencias de los peleadores que protagonizarán combates importantes o atractivos, bajo el título: “Los grandes contrastes, las grandes peleas”. Iniciamos presentando el análisis de Mares vs. González, que se llevará a cabo este sábado 27 en Carson California.

Abner Mares ha tenido dificultades para explotar en grande. Tiene potencial por dónde se vea, no sólo por su boxeo, sino por su carisma, recurso invaluable para la mercadotecnia deportiva. Sin embargo su peso no ha ofrecido grandes nombres que le traigan los retos que lo convertirían en algo más que un campeón mundial. Por ello, y obligado por la persecución de mayores glorias –y bolsas- Mares ha escalado exitosamente desde peso gallo hasta pluma, coronándose recientemente como campeón pluma del CMB, teniendo coronas en 3 divisiones diferentes.

Jhonny González ha recorrido una ruta más larga. 62 peleas a cuestas contra las 27 que tiene Mares. A pesar de ser un peleador de calidad, con buena técnica y pegada sólida que le da un gran porcentaje de efectividad noqueadora de 74.19% - Superior al de Mares que de 51.85%-, González nunca tuvo una personalidad magnética, es mucho más serio y reservado que Mares.

Ambos han aparecido en medios mexicanos pero en producciones de géneros diferentes. Mares apareció en la telenovela Porque el amor manda, mientras que González lo hizo en la serie DE boxeo Cloroformo. La primera una telenovela típica, la segunda una de las pocas series dramáticas de calidad hechas en el país.

En cuestiones más relevantes para el boxeo, sus incursiones en divisiones superiores también han sido dispares. Mares cruzó tres divisiones como conquistador, incluso sorprendió a muchos derribando a Ponce de León, que se pronosticaba como un rival amenazanta con mayor ventaja en peso y poder. González por el contrato tuvo que escalar y retroceder en su cruzada entre divisiones. Conoció la derrota frente a Israel Vázquez cuando intentó conquistar la división supergallo, y de nuevo contra Nishioka en el mismo peso. Sin embargo logró levantarse de nuevo para hacerse con las coronas pluma del CMB y  la OIB. Mares no conoce la derrota, sólo un empate.

En lo físico. Mares se queda corto tanto en estatura como en alcance. 1.64cm de Aber, contra 1.70 de su oponente; y un alcance de 1.68cm, contra un muy superior 1.77cm de González.

No hay naciones enfrentándose aquí pero con riesgo de ser demasiado nacionalista, creo que si el público busca encuentros llenos de acción, poner a dos mexicanos a golpearse mutuamente es una de las mejores garantías de emoción.

La pelea:

Creo que este sábado 24 de agosto seremos testigos de un enfrentamiento explosivo. Ambos se fajan si es necesario, además de estar bien dotados técnicamente. González tiene una gran efectividad noqueadora, pero Mares ya demostró que puede atravesar divisiones sin perder poder de puños. La ventaja de tamaño de Jhonny puede ser determinante. Es un peleador más inteligente que Ponce de León, y confío en que sabrá sacar ventaja de su tamaño. Mares debe intentar pelear en corto,  moverse mucho y tal vez exponerse a un mayor desgaste, pero la juventud está de su lado, y Abner tiene el estado físico de un gran atleta.

La mayor parte de la afición favorece a Abner, y yo también lo hago. Pero Jhonny González es un rival importante, que si bien ya no está en su mejor momento, tiene destellos de grandeza, definitivamente tiene posibilidades.

Mares vs. González es un encuentro imperdible en la función estelar de este sábado. Y por si fuera poco, Leo Santa Cruz contra Victor ‘Vikingo’ Terrazas complementa la cartelera, y promete ser también un gran pleito que podría incluso llevarse la noche.

 
 
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Floyd Mayweather, el mejor libra por libra del mundo, está por enfrentarse a Saúl El Canelo Álvarez. Es ya la pelea que generará los mayores ingresos de la historia, todo un éxito para los involucrados.

Pero los millones que caerán del cielo en este combate –promovido diligentemente por los más beneficiados, como Óscar de la Hoya – es sólo una sombra, un rastro de lo que hubiera sido el enfrentamiento más anticipado de los últimos años: Maywather vs Pacquiao.

No quiero decir que el combate no tenga posibilidades de llevarse a cabo en el futuro. En realidad yo pensaría que se trata de una pelea que se dará tarde o temprano, a menos que el filipino pierda por KO contra Brandon Ríos, en cuyo caso: “Se acabó cien por ciento. Tenemos un acuerdo, cuando yo le diga que se acabó, él dice que se acabó, y es todo”, dijo Freddie Roach en miras de su próximo enfrentamiento con el mexico-americano.

Pero el terreno hoy por hoy no podría ser más complicado. Mayweather se ha afianzado en la posición ventajosa que tiene en las negociaciones, imponiendo una condición apartemente imposible: Que Pacquiao deje a Top Rank de Bob Arum, “La única forma que consiga una pelea conmigo es que firme con Mayweather Promotions. Tiene que darme peleas para Mayweather Promotions. Si no puede hacer eso, entonces no peleará conmigo. Así es que son los negocios ahora porque ahora yo tengo la ventaja. Yo estoy al mando,” dijo Mayweather a Kevin Iole de Yahoo Sport.

Este es el último “pero” de una larga lista que se han acumulado con los años. Negativas a exámenes de sangre, la condena de Floyd, desacuerdos económicos…y ahora las dos derrotas consecutivas del filipino. 

Ambos peleadores han enfrentado críticas por enfrentar rivales que no están a la altura de sus condiciones. En el fondo cada crítica era un grito desesperado de la afición “¡Tú sabes con quién debes pelear!”. Pero la petición no fue atendida. ¿Ego, miedo, dinero? La verdad no importa. Simplemente nos privaron de un espectáculo que todos deseábamos ver.

Y con el título “La pelea que nunca fue”, me refiero a que la mejor versión de la misma ya se nos escapó entre los dedos. Inclusive si Pacquiao aplasta a Ríos y acepta firmar con Mayweather Promotions, o Floyd decida pelear en Macao al convencerse de las ventajas económicas de hacerlo.

El nuevo Pacquiao no parece poder ofrecer lo que mismo que antes. Sabemos de sus problemas con calambres después de Margarito, se dice que ha perdido poder de puños, el cambio en sus rutinas pliométricas han afectado su velocidad y faltan ver los efectos psicológicos que el KO propinado por Márquez generen –¿Un Pacman más conservador? ¿Menos frontal?-.

Piensen en sus últimas peleas, véanlas en Youtube. Ahora recuerden Rocky III y la línea Apollo Creed después de que Balboa pierde el título contra Clubber Lang “Cuando tú y yo peleamos tenías el ojo del tigre, hombre; totalmente. Y ahora tienes que recuperarlo”. Pacquiao perdió su hambre, se domesticó entre los reflectores, las entrevistas, la política…y para un boxeador como él, eso es el fin, no como Floyd, que carga la celebridad y la fortuna como un accesorio más en su indumentaria.

¿Imaginan al Pacman que venció a Cotto peleando contra cualquiera de las versiones de Mayweather? ESO hubiera sido una pelea. No contra el rígido Clottey, el inferior Margarito o el acobardado Mosley que sólo consumieron lo que quedaba de fuego en Pacquiao.

¿Quién habría ganado? Normalmente olvidamos factores importantes, como que el filipino es naturalmente más pequeño que Floyd, con las ventajas que eso conlleva. Por lo menos habríamos salido de dudas acerca de quién es el más veloz, y de qué tan bien llevaría Mayweather a un boxeador con poder y velocidad que además ataca en todo momento. Las cualidades defensivas de Money se hubieran puesto a prueba a su máximo por los golpes en ángulos irregulares de Pacquiao, y el filipino conocería un reto sin igual contra alguien tan difícil de tocar y que funde tan bien la defensiva y el contragolpeo.

Podríamos decir que en velocidad están considerablemente parejos. En técnica y defensa Mayweather tendría una ventaja indiscutible y amplia. En poder todas las canicas estarían con Pacman –especialmente si consideramos el daño que ha causado en sus ribales, o el comentario de Mosley “Paquiao sólo te toca y te hace tambalear”, poniendo la efectividad de sus golpes sobre la de Mayweather, a quien ya enfrentó también. 
Aclarar estos puntos tampoco trae mucha luz sobre el asunto. Todo podría reducirse a una frase circular y nada definitiva: Pacquiao podría lastimar a Mayweather ¿Pero podría alcanzarlo? Mayweather podría alcanzar a Pacquiao ¿Pero podría lastimarlo? La respuesta es que Floyd no tendría que alcanzarlo. Él vendría hacia él. Floyd lo contragolpearía una y otra vez y haría lo que siempre: Desesperar al oponente y mostrarnos que a pesar de su antipatía sin fronteras, siempre fue el mejor libra por libra, aunque lo demostrara por la lenta vía de las tarjetas... ¿O no? ... la gran estamina de Pacman podría acabar  por penetrar la defensa de Floyd como un cuchillo perforaría una pared: en un proceso lento y constante, casi irreal, pero posible. 

Pero ¿qué más da lo que diga? Cambiaría cualquier pronóstico y escenario por la oportunidad de ver a la historia hacerse realidad frente a mí sin necesidad de ser profetizada.

Esta pelea aún puede suceder. Y si me preguntaran en un momento de flaqueza apostaría por ello. Roach aún quiere el encuentro y dice que el filipino también. En las negociaciones uno de los dos tendría que ceder de más, y creo que ese será Pacquiao, a menos que la implacable visión empresarial de Floyd vea una ventaja donde antes no la había notado y acepte condiciones que antes no consideraba ventajosas.

Pero ¿Qué pelea sería esa? Estamos por ver a ambos peleadores en nuevos desafíos. Floyd probablemente mostrará la regularidad a la que nos tiene acostumbrados contra Álvarez, pero la incógnita es Manny. Sus leales seguidores creen que la derrota anterior lo hará recuperar su ambición y su coraje. Los menos optimistas pensamos que le quedan un par de buenas peleas en el futuro, pero que sus mejores días se acabaron.

Al final de cuentas, sin importar cómo llegasen estos dos a un combate ¿Podríamos dejar de verla? Lo dudo. Aunque al terminar nos sintamos decepcionados, nos debemos el placer de ver cómo ajustan cuentas esos dos y sacien nuestra sed de curiosidad.

 

 
 
Hay que decirlo, Márquez puede perder. Siempre es una posibilidad en el deporte. Hay factores que juegan en favor y en contra de ambos. Aunque soy un admirador del Dinamita  y creo fervientemente en que es capaz de colgarse un cinturón más y obtener los cinco que ambiciona, me parece un buen ejercicio reflexionar sobre el peor escenario para el mexicano. Ya me harán saber ustedes si están en desacuerdo conmigo.

 ¿Qué elementos tiene a su favor Timothy Bradley en la próxima pelea contra Juan Manuel Márquez?

1)      Edad: No voy a poner en duda el lugar de Juanma en el panteón de los campeones mexicanos, sin embargo está al límite de sus condiciones. Sé que lo han dicho por años, principalmente antes de su tercer enfrentamiento contra Pacquiao. Sé que en ese momento nos sorprendió a todos con la fuerza y velocidad que desplegó. Pero atención, fue una SORPRESA. El curso normal de las cosas es diferente. Por más que Márquez sea un hombre disciplinado y entregado al deporte, la edad no conoce de ídolos. Su debacle física puede llegar en cualquier momento. ¿Han visto lo rápido que su rostro se inflama en combate? Ese es quizá el primer síntoma de muchos otros, Juanma está infectado de una enfermedad incurable: envejecimiento.

2)      Un KO difícil: Bradley soportó impactos sólidos del Pacman, después sobrevivió a duros golpes de Provodnikov, que antes de doblarlo una vez al final del combate, lo aturdió varias veces. Hay rumores, claro, de que Pacquiao ha perdido poder en su pegada, y Provodnikov a pesar del respetable récord de quince KO’s en veintidós de sus victorias, no se pude considerar un peleador de altos vuelos. Sin embargo lo que hemos visto de Bradley sí podría indicar que tiene un mentón fuerte ¿Para resistir un par de uppers de Márquez...? A saber.

3)      Estilo: En su anterior defensa del cinturón contra Ruslan Provodnikov, Bradley intentó callar a sus detractores exponiéndose un poco más y tomando iniciativa…hasta que lo tocaron. Entonces regresó el Bradley de antes, manteniendo la distancia, contragolpeando, corriendo. Joel Díaz, entrenador de Bradley, ya ha declarado que boxeará a Márquez, es decir: Veremos pocos intercambios. No subestiman al Dinamita “…cuando está lastimado Márquez es el hombre más peligroso del mundo” dijo Díaz, y remató “Bradley tendrá prohibido ir por él aunque lo vea lastimado”. La esquina del campeón welter quiere irse por la ruta larga.  Si el mexicano falla cerrando espacios y arrinconándolo para anestesiarlo o lastimarlo lo suficiente para que se vea abrumadoramente superior,  se puede venir el peor de los escenarios para Juanma:  

4)      Los jueces: Ya ha pasado, lo sabemos. El campeón siempre va de favorito, más si es norteamericano. Desconocemos lo que se trama en los bastidores del boxeo profesional, no sabemos a qué amos sirven los jueces ni que objetivos tienen, y por lo tanto dejar las cosas en sus manos siempre es una mala idea, incluso si favorecen al mexicano. Yo no quiero ver a Márquez alzándose con una victoria dudosa. No lo merece su historia y su carrera. Dinamita debe salir a buscar a su oponente y arriesgar aunque no sea su naturaleza. Si sale esperando para contragolpear, tal vez Bradley nunca venga.